¿Cómo comienza un proyecto?
Con una conversación sobre el contexto, los procesos y los objetivos. El análisis inicial permite comprender el problema antes de definir una solución y un presupuesto.
¿Cómo se definen los plazos y los costes?
Después de aclarar el alcance, las prioridades, las integraciones y las limitaciones. Dividimos el trabajo en etapas y hacemos explícitas las hipótesis y las dependencias.
¿Podéis integrar nuestros sistemas actuales?
Evaluamos las API, los formatos, los accesos y la calidad de los datos. El plan de integración considera las limitaciones de las herramientas existentes y la continuidad del trabajo.
¿Cómo comprobáis que el resultado funciona?
Mediante criterios de aceptación acordados, pruebas, demostraciones y comentarios de los usuarios. El rendimiento, la seguridad y la usabilidad se evalúan según los escenarios del proyecto.
¿Cómo utilizáis la inteligencia artificial?
Como apoyo al análisis y al trabajo técnico, o en casos de uso concretos que deben validarse. La calidad, la confidencialidad y la revisión humana orientan el uso de las herramientas.
¿Qué ocurre después de la entrega?
Acordamos soporte, mantenimiento y prioridades de evolución. Las condiciones y los niveles del servicio se definen según los requisitos y la importancia del sistema.
El siguiente paso comienza con una conversación.
Un proceso que simplificar, una plataforma que construir, una nueva posibilidad que explorar. Empecemos por tu contexto.
Hablemos de tu proyecto