Método y calidadConvertir los objetivos en criterios
«Debe ser sencillo» es una orientación, pero no basta para validar una entrega. Definimos usuarios, tareas y condiciones: por ejemplo, completar un flujo sin duplicar datos o hacer visible la información que necesita un rol. Los criterios deben tener sentido tanto para el equipo que encarga el proyecto como para quienes utilizan el software.
Validar en distintos niveles
Las pruebas técnicas, las comprobaciones de integración y las sesiones de recorridos de usuario responden a preguntas diferentes. Validamos la precisión, los permisos, el rendimiento y el comportamiento ante errores. Las demostraciones periódicas hacen visibles los avances y los problemas.
Medir también después de la entrega
El uso real revela aspectos que un prototipo no puede mostrar. Los comentarios y los indicadores acordados orientan las siguientes prioridades. La confianza en los resultados nace de la validación transparente y la mejora continua, en lugar de promesas absolutas.
